Una buena manera de comenzar el apartado «miscelánico» de este boletín es haciendo un pequeño homenaje a una gran mujer: Suzanne Lebeau. Actriz, dramaturga, creadora.
Fuente de inspiración para cualquier persona que piense que el teatro es necesario, que el teatro es arte, que el teatro es poesía y que hay de huir de la autocensura cuando una se pone a trabajar. Es sobre todo fuentes inspiración para entender que el teatro para niños y jóvenes no puede ni debe ser considerado como un teatro menor.
Una mujer capaz de abordar cualquier tema con una sabiduría y belleza Que son un faro para quienes pensamos en el teatro como un acto radical y revolucionario.
Os invito a entrar en este enlace. No os asustéis por la duración, siempre se puede parar y volver, y os aseguro que, en caso de que no la conozcáis os cautivará. Y a los que sí la conocéis, siempre es bueno visitar a los conocidos. Os invito a leerla y ojalá que esas lecturas sean puestas en escena desde nuestra tierra y con nuestro acento.
¿Y por qué no echar la vista atrás? El Ministerio de Cultura pone a disposición de docentes, investigadores y profesionales del teatro, el Centro de Documentación Teatral.
Buceando en él encontré este pequeño tesoro. Rotundo, José Bódalo.
